El canciller mexicano Roberto Velasco y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio se reunieron el miércoles 26 de agosto en la Casa Blanca, en el primer encuentro presencial entre ambos desde que la presidenta Claudia Sheinbaum designo a Velasco en el cargo en abril. La reunión, a puerta cerrada, se centro en la migración irregular y el tráfico de drogas, los dos ejes de mayor fricción bilateral. El encuentro ocurre mientras México mantiene su reclamo formal ante Washington por la deportación de connacionales a terceros países como Guatemala y Honduras, práctica que la cancillería considera contraria a los acuerdos vigentes. Sheinbaum reitero esta semana que su gobierno no firmara ningún acuerdo para convertir a México en tercer país seguro y recibir a migrantes extranjeros deportados por EE.UU. Aunque aclaro que si Washington traslada a territorio mexicano a un migrante extranjero ‘por razones humanitarias tenemos que recibirlo y enviarlo, si es el deseo de esta persona, a su país de origen’. México busca que las deportaciones se hagan directamente a los países de origen.
