Tom Homan, encargado de asuntos fronterizos de la Casa Blanca, ofrecio la primera defensa publica de la Administracion Trump al plan de ICE de equipar a sus agentes con guantes capaces de administrar descargas electricas dolorosas. Homan los describio como una herramienta intermedia para terminar enfrentamientos sin recurrir a la fuerza letal: dijo que se trata de ‘otro recurso para ayudar a alguien a cumplir las normas cuando no lo hace’ y que ‘no se puede pasar de 0 a 100 de golpe’. El plan contempla hasta 20 millones de dolares para adquirir miles de estos ‘dispositivos para distraer y reducir la tension’. Grupos de derechos civiles, legisladores democratas y expertos en uso de la fuerza rechazan la medida y sostienen que los agentes migratorios ya se han precipitado al emplear la fuerza: al menos seis personas han muerto baleadas por agentes de inmigracion desde el ano pasado. Un fabricante consultado por la prensa advirtio sobre los riesgos del dispositivo.
