En Estados Unidos, la reciente deportación de 146 ciudadanos venezolanos ha desencadenado una serie de denuncias inquietantes, incluyendo la muerte de uno de los deportados y la desaparición de varios durante su traslado. Estas circunstancias han provocado alarma entre organizaciones defensoras de derechos humanos, que cuestionan las prácticas involucradas. Paralelamente, un video divulgado muestra a agentes de ICE persiguiendo a un migrante en Houston, antes de que se registrara un disparo contra esta persona, lo que intensifica el debate sobre el empleo de la fuerza en operativos migratorios. Estas situaciones ponen en evidencia la necesidad de garantizar el respeto a los derechos legales de los migrantes durante arrestos y deportaciones. Adicionalmente, reportes en diversos medios de comunicación indican que la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) continúa efectuando detenciones en la frontera, aun cuando el flujo migratorio ha disminuido.
