ICE adjudico un contrato de 17.3 millones de dólares a GardaWorld Federal Services, división de la empresa canadiense de seguridad privada, para remodelar un almacén industrial de 639,595 pies cuadrados ubicado en el 542 Southeast Loop 410, en el lado este de San Antonio, y convertirlo en centro de procesamiento y detención migratoria. El inmueble, desarrollado por Oakmont Industrial Group, fue adquirido por la agencia en 66.1 millones de dólares y podría albergar entre 1,000 y 1,500 detenidos, con capacidad de procesar un volumen similar de personas por día. La agencia espera tenerlo operando hacia el segundo trimestre de 2027. El proyecto avanza pese a meses de resistencia vecinal y política: la alcaldesa Gina Ortiz Jones ha reiterado su oposición y exigido transparencia, mientras cientos de personas protestaron frente al predio en abril. El director interino de ICE, David Venturella, le escribió en junio prometiendo colaborar con el municipio en la revisión de los planos. San Antonio se suma así a una estrategia nacional de compra de almacenes para megacentros de detención que también alcanza a Arizona, Georgia, Maryland, Pensilvania y la zona de El Paso.
