El secretario de la Defensa Nacional de México, Ricardo Trevilla Trejo, informó que la «Operación Águila Alta», un operativo binacional lanzado el 31 de agosto y que se extiende hasta el 21 de septiembre de 2026 para detectar el uso de drones comerciales por parte del crimen organizado en una franja fronteriza de 5 kilómetros centrada en Mesa de Otay (500 metros hacia cada país), no ha arrojado resultados del lado mexicano: «No se ha detectado un aumento de uso de drones» por parte de grupos delictivos, señaló.
Trevilla anunció que la próxima semana sostendrá una reunión de seguimiento con autoridades Estadounidenses para intercambiar información y conocer los hallazgos de las operaciones paralelas realizadas del lado de Estados Unidos.
Según explicó, los drones son utilizados principalmente por «coyotes» dedicados al tráfico de personas para vigilar los movimientos de las patrullas fronterizas, más que por cárteles.
La Presidenta Claudia Sheinbaum aclaró que se trata de drones comerciales usados para «ver» a las autoridades, no de dispositivos armados, y destacó que el cruce de migrantes se ha desplomado de unos 20,000 diarios en diciembre de 2023 a apenas 300 actualmente.
México mantiene desplegados 800 elementos Militares con equipo anti-drones de corto y mediano alcance en la zona del operativo, además de 10,000 elementos de la Guardia Nacional y 3,300 militares a lo largo de toda la frontera con Estados Unidos.
